Colapso
Caminando por las calles, caminando o tratando de caminar en esta ciudad, caótica por donde se vea, no se puede andar tranquilo. Caminando con psicosis, caminando con suspicacia entre calles y avenidas. Ya casi nadie camina libremente, casi todos se deslizan o derrapan por las carreteras, nadie puede, todos por la inseguridad de la libertad o la esclavitud de la inseguridad. Promesas de campaña sin cumplir, como siempre. Politiqueros saliendo de su hibernación, hacen su aparición prometiendo cosas de las que no saben nada, con asesores que saben mucho menos, incertidumbre y pilares sin terminar, calles obstruidas por el paso del tiempo y el desdén de quienes ni siquiera caminan por ellas, dando órdenes de haga, apunte, coordine, pero ya sabemos hacia dónde van esos apuntes. Imaginando, maquinando cómo seguirán incrustados en un poder abstracto, pero que sigue siendo su refugio latente y tangible del cual se sienten merecedores y propietarios eternos. El malestar de muchos no correspond...








