La persistencia de la (no)memoria

Hace cinco años inicié con este espacio y lo abrí para desahogarme de cualquier cosa, empecé por las manifestaciones que se hicieron en el país en el 2015 y el revuelo nacional que causó y las consecuencias políticas que se hicieron presentes en los años subsiguientes. Tal y como sucede en la actualidad, en pleno 2020, en medio de una enfermedad que azotó a todo* el mundo y que las autoridades iniciaron un enclaustramiento obligatorio a los ciudadanos, so pena de prisión por violar el toque de queda,que fue modificándose cada vez para ampliarlo o para reducirlo. 
Las libertades individuales han sido violadas por casi medio año y buena parte de la población únicamente se dedica a respirar, mientras otros trabajan o tratan de hacerlo, ya que han perdido su empleo y su sustento diario. 

Un sistema precario de salud, que ya se sabía que existía, también un sistema educativo obsoleto y medidas drásticas cuando la realidad mundial estableció que no era necesaria, la única ventaja la tienen algunos y no son quienes deberían. La enfermedad es aplacable y con vacunas en un futuro cercano, la claridad en nuestras vidas se ve un poco más. Sin embargo, debemos enfrentar la realidad pura y dura, la que nos tira a la cara que la economía está por los suelos, mientras que en otros países, su vida se resuelve de forma normal, con cambios para una protección higiénica y evitar un rebrote de la enfermedad.

Tenemos una deuda exagerada que los políticos (politiqueros) no van a pagar, un congreso sin valores y con una bolsa de dinero a medio llenar, sin entender la realidad nacional y sin tener un ápice de solidaridad. Mientras que la ineptitud, la inexperiencia y mentes cerradas sigan y sigan haciendo lo que no saben hacer, este país se puede dar por muerto. Tenemos que hacer muchas cosas, no solamente algo. El sistema nacional ha sido obsoleto por años, por no decir que desde que se generó la era democrática, estuvo condenada a destruirse. No estoy diciendo que la democracia deba desaparecer, digo que la democracia debe ser un instrumento en el cual sirva de buena manera, pero ya se dijo antes y lo digo ahora: la democracia es una herramienta, el problema son los elementos que nos dan a elegir, porque es eso, un método de elección, se quiera o no, es una forma "justa" de decidir, pero en un mundo ideal y eso no es lo que tenemos. Tenemos que tener herramientas reales para un mundo real y es difícil, pero es posible crearlo. Veámoslo, la civilización humana se creó, las diferentes civilizaciones también, aunque también por no ver nuestros errores cometidos, nos condenamos una u otra vez a un letargo infinito en el que solamente vamos

como vacas al matadero cada vez que hay elecciones y elegimos al "menos peor" y lo peor es que no lo hacemos, optamos por un sistema con reglas porosas y manipulables que hacen que todos, excepto ellos, perdamos. 

No se trata de quitar a unos y poner a otros el más claro ejemplo sucedió hace cinco años y ¿qué pasó?
¡NADA! solamente se hizo un relevo que disminuyó las protestas, pero postergó la agonía. Entró un nuevo gobierno y sucedió lo mismo que el anterior, aumentado o disminuido, no importa, finalizó en medio de un convulso ir y venir de instituciones supranacionales, nacionales, una institucionalidad perdida, aunque no creo que haya existido en un tiempo reciente. Ahora un nuevo gobierno que, niega lo que ha dicho, lo que está grabado, tras berrinches y pucheros y como niños de preescolar, nos regañan por no hacer caso, a pesar de que no estamos obligados a hacer nada ilegal. Buenos, quiero decir que todo está bien, pero no. Debemos ser ciudadanos y no solamente respirar y ser habitantes. 

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