¿El final de la "Ottopía"?
domingo, 18 de octubre de 2015
¿El final de la "Ottopía"?
Trasciende en las noticias sobre el combate a la corrupción en Guatemala, que se ha llevado a cabo durante el 2015. Pues bien, el término "ottopía" se me ocurrió hace tiempo atrás. Sí, haciendo un contraste, si es que cabe, también con el término utopía. Es, asimismo, un juego de palabras de las que pretendo hacer alusión.
Entendiendo que el término utopía proviene del griego ouk, que significa No y topos, cuya traducción sería: no hay lugar o imposible. Bien, durante el siglo XVI, Tomás Moro llegó a escribir un libro acerca de ese lugar, esa nación imposible.
Entendiendo que el término utopía proviene del griego ouk, que significa No y topos, cuya traducción sería: no hay lugar o imposible. Bien, durante el siglo XVI, Tomás Moro llegó a escribir un libro acerca de ese lugar, esa nación imposible.
Pues, Ottopía viene siendo el lugar imposible de Otto, aludiendo al otrora presidente de la "República". Y la pregunta trascendental, de las tantas que pululan, es: ¿es éste el final de la era Ottópica? Atravesando un proceso legal en su contra, siendo inocente hasta demostrar lo contrario, se desvelan redes, implicaciones, llamadas, correos electrónicos que, de una manera u otra, lo incriminan. Si sabremos la verdad... nadie tiene la certeza.
Lo cierto es el deterioro institucional que si bien no fue producido inicialmente por los "Ottopianos", nadie de su equipo hizo nada para contrarrestarlo, es más, lo fueron hundiendo cada vez más. Lo más lamentables es, que tras manifestaciones periódicas de repudio hacia el gobierno Ottópico, éste, a mi parecer, solo ha relevado momentáneamente su poder.
Según el libro de Tomás Moro, dicho lugar es una joya de la cual todas las civilizaciones deben aprender y más importante, tomar ejemplo de ello. Lo peor de estas ideas acerca de un sistema como el descrito en dicho libro, fue tomado, dirigido, actualizado y tomado como una base, una biblia para quienes después hicieran del comunismo y socialismo su caballito de batalla; teniendo entre sus famosos jinetes a Marx y a Engels. Ya sabemos que de cualquier manera, este sistema no sirve en lo absoluto y únicamente da el poder a sus fundadores o "líderes" y dejando en la miseria a todo aquel que se encuentre por debajo de su dominio.
Quien dio la idea absurda de un lugar tan lleno de inconsistencias fue alguien llamado Hytlodeo, fue quien metió esa semillita al narrador de esa historia; pues, considero y acuño el nombre de los asesores de dicho movimiento Ottópico, a saber: Idioteo(s), sólo como un recurso válido para establecer que tanta estupidez no viene en una cabeza tan vacía.
El punto de convergencia entre los dos términos vino a ocupar un espacio entre mis pensamientos, no sin antes analizar cada uno por separado. A considerar, Ottopía, vino a desmitificar la idea errónea del superpoder de los gobernantes con respecto al pueblo. Sólo vimos a una parvada de buitres hambrientos de poder, de lujo y comodidad a costa de la población en general.
Pero, ¿Será suficiente?
¿Será suficiente el escarmiento hacia los poderes "ocultos" que se dejaron ver por su propia idiotez y avaricia?
Como última intervención a este tema, quiero comentar sobre algo que los guatemaltecos pensamos hace cuatro años: dar el beneficio de la duda. Dimos dicho beneficio el primer año, el segundo, el tercero, dando siempre nuevas oportunidades y excusándonos de considerar siquiera que fue por dar esa clase de beneficios cada vez, que nos han seguido dando "atol con el dedo"; creyendo que dicho relajo y desorden pudieran tener alguna explicación lógica. La segunda Ley de la Termodinámica explica que mide el grado de desorden de un sistema y afirma que nunca decrece con el tiempo y que hay "orden en el desorden", éste es conocido como "Entropía", que nada tiene que ver con algún sistema político, sino de energía.
Lo único rescatable de todo éste desorden, es la oportunidad de hacer las cosas de manera que podamos fiscalizar, cada uno su propia vida y tener la vista en las autoridades, que de divino no tienen nada y se les debe pedir cuentas, no cuando salgan de su ejercicio del poder, sino a cada momento.
¿Repetiremos la historia?

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