La vida corre
y la vida corre, sigue como cualquier cosa sin sentido,
duermo despierto atravesando verdes montañas,
corres con la piel al viento y el pelo suelto
los pies descalzos, los dedos enterrados y cansados.
azules cielos que pasan, que han pasado y que pasarán,
no los vemos, muchas veces no los vemos,
han pasado muchos días, muchos años y nuestras vidas
recogen nostalgias de un pasado renuente a aparecer.
este instante que parece más un recuerdo que el propio presente,
se instala una vez y de manera discreta, pero persistente,
calando hondo en el fondo de la memoria,
no sé cuánto tiempo dure este recuerdo.
se irá, posiblemente se irá y ni siquiera me dé cuenta de ello,
me sentaré en esa banca al aire libre y sentiré,
sentiré que te has ido con este viento fuerte y frío y esperaré
a que el sol lo vuelva tibio y solemne y me haga sentir de nuevo.

Comentarios
Publicar un comentario